Cuestionó la redacción del proyecto de adhesión a la Ley Nacional 24.331
Mamerto Acuña pidió certezas sobre la ubicación de la zona franca en Tinogasta
El diputado provincial reclamó precisiones para garantizar que la iniciativa responda a las expectativas de los habitantes del departamento. Además, destacó su potencial para generar empleo y promover la producción.
Claves
Mamerto Acuña: Pidió garantías concretas para dar confianza y certeza a los catamarqueños sobre la Zona Franca.
Debate legislativo: Se discutió la adhesión a la ley nacional para crear una Zona Franca en Tinogasta, Santa Rosa.
Oportunidad provincial: Se busca que la Zona Franca impulse la producción y genere empleo ante la pobreza y desocupación.
Durante la última sesión de la Cámara de Diputados, de Catamarca, el diputado provincial Mamerto Acuña, intervino en el debate del proyecto de ley vinculado al convenio de adhesión a la Ley Nacional N.º 24.331, que contempla la creación de una zona franca en la provincia, en el municipio de Tinogasta, distrito Santa Rosa. En su exposición, el legislador repasó los antecedentes de la iniciativa, cuestionó algunos aspectos de la redacción del proyecto y reclamó mayor precisión para brindar garantías a los habitantes del departamento tinogasteño.
“Estoy viviendo un déjà vu, una vuelta de circunstancias de años anteriores”, expresó Acuña al comenzar su intervención, en referencia a los antecedentes de la zona franca en Catamarca. En ese sentido, recordó que durante 1994 se había avanzado con una adhesión a la normativa correspondiente y que incluso se llegó a firmar, junto al organismo de aplicación ( Ministerio de Economía), una resolución que establecía las condiciones para su funcionamiento.
El diputado explicó que en aquella etapa existía un artículo específico que contemplaba la ubicación de la zona franca en el departamento Tinogasta, disposición que posteriormente fue derogada. Asimismo, recordó que el reglamento firmado con el Ministerio de Economía, alrededor de 1998, preveía incluso la conformación del comité de vigilancia, que debía estar integrado por representantes de los municipios de Tinogasta y Fiambalá.
Al repasar aquella experiencia, señaló que en ese momento no había suficiente interés por avanzar con la zona franca y que su implementación requería resolver cuestiones fundamentales vinculadas con la infraestructura y los servicios, como las cloacas, la provisión de energía eléctrica, las comunicaciones, la seguridad y la adjudicación. Se trata, sostuvo, de aspectos que deben contemplarse a partir de la firma del convenio y de la adhesión a la normativa.
Para Acuña, la iniciativa, representa una oportunidad significativa para la provincia, pero advirtió sobre la responsabilidad del Estado de garantizar que se concrete y funcione efectivamente. “Esta adhesión a la firma del convenio abre una puerta importante, que espero que se nos dé a todos los catamarqueños; si no, vamos a defraudar a muchos de los catamarqueños”, manifestó.
En ese marco, remarcó que el proyecto ha despertado expectativas en distintas comunidades y que la discusión sobre la localización de la zona franca generó diferencias entre pueblos que esperan beneficiarse con su instalación. Por eso, consideró necesario que las decisiones que se adopten estén acompañadas de definiciones claras que permitan evitar frustraciones y brindar previsibilidad a la población.
Al analizar el contenido del proyecto, Acuña hizo referencia, a la redacción del artículo primero y del artículo segundo del proyecto. Sobre el primero, consideró que la modificación introducida durante el tratamiento legislativo no presentaba inconvenientes, dado que la provincia debía adherir a la legislación nacional sin incorporar modificaciones a su contenido.
Sin embargo, puso especial atención en el segundo artículo, al considerar que su formulación no ofrecía la precisión necesaria para responder a las expectativas expresadas por los representantes de Tinogasta que habían concurrido a la Legislatura.
En ese punto, recuperó dos conceptos que, según recordó, fueron reiterados durante aquellas intervenciones: “confianza y certeza”. Acuña señaló, que los representantes de tinogasta habían manifestado su confianza en el gobernador, pero también la certeza de que la zona franca tendría una ubicación que beneficiaría al departamento.
“Ver cómo ha quedado redactado el convenio o el proyecto de ley, en la parte correspondiente a la segunda parte del artículo segundo, con esto no estamos dando ni confianza ni certeza”, advirtió.
El diputado cuestionó particularmente la referencia a que la zona franca podría localizarse en “cualquier jurisdicción”, al considerar que esa expresión admite una interpretación amplia y no garantiza, por sí misma, la ubicación que esperan los habitantes de Tinogasta. Por ese motivo, sostuvo que sería necesario incorporar una precisión más exacta para dar una respuesta concreta a quienes se acercaron a la Cámara a plantear sus inquietudes.
Si bien reconoció que la ley establece que la comisión correspondiente tendrá a su cargo la evaluación y la determinación de la ubicación, insistió en que esa atribución no debería impedir que la Legislatura brinde mayores certezas a la población. “Más allá de eso, debemos darle esa confianza y certeza que ellos pidieron”, afirmó.
Acuña consideró que el debate central debe estar puesto en los objetivos económicos y sociales de la iniciativa y en los beneficios que puede generar para Catamarca. En ese sentido, sostuvo que la discusión no debe quedar limitada a una cuestión partidaria, sino que debe ser entendida como una oportunidad para toda la provincia.
“Esta discusión que hoy tenemos no es de un partido político, es la discusión de todos los catamarqueños”, remarcó. A continuación, vinculó la importancia del proyecto con dos problemáticas que, a su entender, continúan sin resolverse, la pobreza y la falta de empleo.
El legislador advirtió que, pese al incremento de las exportaciones, Catamarca sigue enfrentando dificultades en materia laboral. Durante su intervención, mencionó un incremento de 320 mil millones en las exportaciones y sostuvo que, aun así, persisten los problemas de desocupación, con un 49% de la población que presenta dificultades vinculadas al empleo, según las cifras que expuso en el recinto.
A su juicio, la zona franca puede constituir una herramienta para promover la producción, generar oportunidades laborales y contribuir al desarrollo económico provincial. No obstante, señaló que para alcanzar esos objetivos es necesario que la iniciativa se traduzca en resultados concretos y que exista una planificación que permita aprovechar su potencial.
En ese contexto, Acuña manifestó que le hubiera gustado contar con la presencia del ministro correspondiente para poder conversar sobre la situación junto al gobernador y analizar las posibilidades que abre el proyecto. También hizo referencia a la situación de las cuentas públicas provinciales: mencionó un superávit fiscal de 104 mil millones y la existencia de un adelanto de coparticipación, elementos que incorporó a su planteo sobre las prioridades económicas de Catamarca.
Por último, el diputado insistió en que la provincia no debe desaprovechar una oportunidad de contribuir al crecimiento y al desarrollo de sus comunidades. Por ello, pidió revisar la redacción del proyecto para que los compromisos asumidos se expresen con claridad y permitan dar respuestas concretas a las expectativas generadas.
“Por lo tanto, creo que es una oportunidad para no desaprovecharla, para no fallarle a los catamarqueños”, sostuvo. Y concluyó con un pedido dirigido a sus pares, “La confianza y la certeza que pide la gente es necesario volcarla en esta ley y que permita al departamento Tinogasta crecer con fundamento desde la producción”.