De qué hablamos cuando nos referimos al Trastorno del Espectro Autista
Un equipo de investigadoras y becarias del Conicet nos ayudan a entender más sobre la neurodiversidad.
En el 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas instauró que el 2 de abril se celebra el Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo. Ahora bien, la fecha es importante, por supuesto, pero también es importante saber por qué el autismo se considera parte de las conductas neurodiversas.
Investigadoras y becarias del Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Psicología Matemática y Experimental "Dr. Horacio J. A. Rimoldi" (CIIPME) del Conicet hablaron sobre este mar azul.
El equipo coincidió en señalar que, actualmente, existe consenso científico en reconocer que las personas que tradicionalmente se han considerado como autistas presentan ciertas características de desarrollo neurológico diferentes, que suelen ser heredadas y se manifiestan en rasgos de conducta específicos.
Por ejemplo, tienen alta sensibilidad a los sonidos fuertes o a las luces, se “estresan” en demasía ante la posibilidad de un cambio mínimo de rutinas o necesitan estar en contacto con ciertas texturas para poder dormir.
La investigadora María Luisa Silva aclara que esa población presenta un patrón de desarrollo diferente, por lo que suelen padecer problemas de inclusión social, especialmente en instituciones, como son la escuela o ámbitos laborales.
Además, remarca que "perciben y sienten el mundo de otra forma" y "tienen diferentes modos de reaccionar ante los estímulos y un umbral de tolerancia a ciertos estímulos más bajo, lo que les produce una saturación y, a veces, eso deriva en un dolor psíquico que manifiestan con conductas que son mal vistas y censuradas”.
"Lo importante de este día es visibilizar la diferencia y lograr que haya socialmente mayor grado de aceptación", señala.
En este contexto, la profesora María Victoria Gasparini agrega que hay algunas características de la condición que son compartidas por toda la población con este tipo de neurodiversidad, pero otras que son específicas para cada persona, lo que hace que sea más complejo abordar la visibilización.
“Por este motivo, es necesario que se trabaje en una buena integración, pero el problema es que, actualmente, las instituciones aún no cuentan con las herramientas necesarias para que esto suceda”, afirmó.
Por su parte, la becaria María Florencia Tenaglia hizo hincapié en que hay una tendencia a relacionar el TEA con la niñez y un olvido de lo que sucede con las personas adultas: “Cuando uno habla de autismo enseguida pensamos en niños y, sin embargo, hay muchas personas que están atravesando esto en su adultez, por lo que sería importante poner el foco en lo heterogénea que es la población con esta condición”, expresó.
La falta de estadísticas oficiales y el debate sobre el diagnóstico
Al ser consultadas acerca de si hay estadísticas oficiales en la Argentina, el equipo interdisciplinario del CIIPME explica que para que existan cifras oficiales debe haber previamente un trabajo censal y que, por el momento, esta inquietud por "indagar en la proporción de población neurodiversa" no formó parte de cuestionario del último censo que se realizó en nuestro país en el año 2022, por lo que ellas trabajan con índices de prevalencia internacionales.
La becaria Sofía Iacobuzio resalta la importancia de obtener datos específicos para cada comunidad, y menciona que el equipo Cognilen está trabajando arduamente para conseguir información representativa de la población autista argentina.
En cuanto a la importancia del diagnóstico, la becaria Yamila Rubbo comenta que esta condición era considerada, tradicionalmente, de mayor prevalencia en hombres pero, en las últimas décadas, se está focalizando en describir las características particulares del autismo en mujeres, dado que muchas pudieron acceder a un diagnóstico propio, a partir de que "consultan o llevan a las terapias a sus hijos/as o nietos/as".
Al respecto observa que "el diagnóstico a veces se piensa solo como una etiqueta y, aunque efectivamente lo es, también es algo que puede llegar a ser liberador", y añade que "lejos de romantizar el diagnóstico, pero, hablando de visibilizar, esto es lo que le permite a la persona a acceder a terapias y a derechos sociales".