Prevén más calor y menos lluvia en la provincia por El Niño
Ariel Berrondo advirtió sobre posibles olas de calor, y períodos prolongados de sequía hasta diciembre.
El fenómeno climático de El Niño podría generar condiciones de temperaturas elevadas y precipitaciones inferiores a los valores habituales en Catamarca durante los próximos meses. Así lo advirtió Ariel Berrondo, coordinador del Centro de Monitoreo Meteorológico Municipal, quien explicó que las proyecciones anticipan un escenario marcado por posibles olas de calor, períodos prolongados de sequía y lluvias puntuales de considerable intensidad.
El especialista señaló que el fenómeno se encuentra actualmente activo y que las estimaciones internacionales anticipan una intensificación hacia finales de este año, con posibles repercusiones durante los primeros meses de 2027.
En cuanto a la situación provincial, explicó que el comportamiento de este fenómeno no es uniforme en todo el territorio argentino, por lo que sus consecuencias pueden variar considerablemente entre regiones. “En el caso de Catamarca, desde ahora hasta diciembre se esperan precipitaciones por debajo de lo normal y temperaturas por encima de lo normal”, precisó, tomando como referencia el pronóstico climático del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
No obstante, aclaró que estas condiciones no significan una ausencia absoluta de lluvias, sino una mayor probabilidad de atravesar períodos secos y jornadas de calor intenso.
En ese sentido, recordó que entre octubre y diciembre la provincia suele registrar condiciones de sequía y una disminución en los niveles de almacenamiento de los diques. A este escenario podrían sumarse olas de calor y tormentas aisladas capaces de dejar importantes acumulados de agua en períodos breves.
Podría alcanzar intensidad fuerte
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo dependiente de las Naciones Unidas, advirtió que El Niño podría alcanzar una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026 y que sus efectos sobre las temperaturas y las precipitaciones podrían extenderse, al menos, hasta febrero de 2027.
El fenómeno modifica los patrones de circulación atmosférica y puede provocar consecuencias diferentes según la ubicación geográfica. Mientras algunas regiones experimentan lluvias superiores a los promedios históricos, otras pueden atravesar condiciones de sequía y temperaturas elevadas.
En Argentina, las proyecciones advierten sobre un incremento de las precipitaciones principalmente en las regiones del centro y noreste del país, con el consecuente riesgo de crecidas de ríos e inundaciones.
Necesidad de prevención
Ante las perspectivas climáticas, el Gobierno nacional estableció el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027, destinado a articular medidas preventivas entre organismos nacionales, provincias y municipios.Sin embargo, organizaciones ambientales y especialistas expresaron preocupación por la falta de inversión en infraestructura hídrica y las limitaciones presupuestarias de los organismos encargados del monitoreo meteorológico.
Desde la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) advirtieron sobre una reducción de los recursos destinados al Servicio Meteorológico Nacional, situación que podría afectar el mantenimiento de estaciones y los sistemas de alerta temprana.