viernes 28 de febrero de 2025
Editorial

Persecución sin pruebas

El Gobierno nacional se encargó de acusar, en reiteras oportunidades, que personas de origen mapuche habrían sido las causantes de los incendios que arrasaron miles de hectáreas en la Patagonia. La propia ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, fue la vocera con mayor peso político de esta versión que, sin embargo, no tiene pruebas concluyentes respecto de los autores.En este confuso contexto de acusaciones flojas de papeles, hay dos personas de origen mapuche detenidas que, paradójicamente, son brigadistas voluntarios que se sumaron a combatir el fuego. Una de ellas es Nicolás Heredia, que el 5 de febrero fue detenido cuando bajaba de la zona de combate para llevar comida a sus compañeros. La Justicia lo acusó de intentar avivar el fuego con una botella de combustible que fue encontrada en el lugar. La carátula de la causa es incendio en grado de tentativa.

Luego de más de veinte días, la Justicia de Río Negro acaba de admitir que la mentada botella de combustible no tenía sus huellas. Familiares, amigos y compañeros brigadistas de Heredia aseguran que hubo un intento de plantarle esa prueba. Sostienen que lo detuvieron por su aspecto, porque cierra con la hipótesis oficial. “Está detenido por portación de rostro, por ser morocho y tener rasgos originarios, según señaló el secretario de ATE Derechos Humanos de Senillosa, lugar de donde es oriundo Heredia, que tiene 30 años y es albañil.

Caída la prueba de las huellas en la botella, quedan presuntos testigos, pero según trascendió de fuentes judiciales hay numerosas contradicciones entre ellos, lo que debilita la acusación. Sin embargo, sigue detenido con prisión preventiva.

En Chubut se da un caso similar. Está detenida Victoria Núñez Fernández, una mujer mapuche que también, como Heredia, trabajaba para detener los incendios y que además es una militante ambiental. La Policía allanó su comunidad y la llevó detenida. Según sus allegados, no hay pruebas que la incriminen en la causa que se tramita por el incendio a la estancia Amancay, y además presentó pruebas donde corrobora que no estuvo en el lugar ni a la hora en que se desencadenaron los hechos.

También en Chubut se han registrado actos de persecución y estigmatización contra mapuches sin pruebas. El propio gobierno provincial dijo que Moira Millán era líder de la resistencia mapuche tehuelche y la relacionó con amenazas y responsabilidad en los incendios en la región. Ante las acusaciones, Millán se presentó ante la Justicia de Esquel, instancia en la que pudo constatar que no pesaba ninguna causa ni orden de detención sobre ella. Minutos después, anunció en una conferencia de prensa que denunciaría a Ignacio Torres, el gobernador, por calumnias, injurias y dichos racistas.

La Justicia debe investigar a fondo la causa de los incendios forestales, pero en la pesquisa para encontrar a los presuntos responsables no pueden prevalecer los prejuicios sino las pruebas, que hasta ahora en los casos mencionados no aparecen.

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