Un hombre que trabaja como conductor de la aplicación Uber y que presuntamente ofrecía servicios como curandero fue imputado por "privación ilegítima de la libertad", en perjuicio de una mujer.
El caso se inició el viermes. Una chica dijo que intentaron abusarla.
Un hombre que trabaja como conductor de la aplicación Uber y que presuntamente ofrecía servicios como curandero fue imputado por "privación ilegítima de la libertad", en perjuicio de una mujer.
De acuerdo con el relato de un vecino, la damnificada, que estaba sobre un techo, pedía auxilio. La joven habría requerido un traslado en una moto a través del servicio de la aplicación Uber, desde el Hospital San Juan Bautista hasta un domicilio de la zona sur de la ciudad.
El rodado habría sido conducido por el supuesto curandero, quien la llevó hasta una casa situada en calle Mate de Luna, entre 25 de Mayo y 9 de Julio. Aparentemente, el sujeto la habría encerrado en una habitación. La mujer evadió el encierro y, poco después, caminando y saltando sobre los techos de las viviendas contiguas, llegó hasta la casa situada en calle 25 de Mayo, entre Mate de Luna y Zurita, donde un vecino la vio.
El ocasional transeúnte dijo que, tras asistirla, la mujer le contó que había ido a la casa del curandero “para que le saque unos males que tenía” y que, en esas circunstancias, el hombre habría intentado abusar de ella.
Siempre de acuerdo con los dichos del vecino, el «sanador», que también llegó hasta la casa de calle 25 de Mayo, mostró una cruz que llevaba en una de sus manos, al tiempo que aseguraba ser curandero.
El sujeto fue arrestado durante un allanamiento en un domicilio ubicado en calle Mate de Luna, a metros de avenida Alem. Luego fue liberado.