lunes 12 de octubre de 2026
Cara y Cruz

Diversa, creativa y orgullosa de lo suyo

La 18° edición de la Feria del Libro de Catamarca volvió a demostrar que la cultura es una de las formas más genuinas en que una sociedad se reconoce a sí misma. Durante cinco días, el Predio Ferial fue escenario de un encuentro que reunió a las más destacadas expresiones culturales y artísticas locales y que, además, permitió a los catamarqueños y a quienes visitaron el evento disfrutar del talento y la creatividad de exponentes de proyección nacional e internacional.

Por el escenario de la Feria pasaron Miguel Rep, Pedro Saborido, Santiago Siri, Gabriela Exilart, Eugenia Zicavo, Manuel Cantón, Sofía Calvo, Teresa Parodi y Fabiana Cantilo, nombres que provienen de ámbitos tan diversos como el humor gráfico, la literatura, el pensamiento, la música y la comunicación. Esa pluralidad de voces es, precisamente, uno de los méritos de la propuesta. Nadie quedó afuera, y cada quien pudo encontrar un motivo para acercarse.

Pero la Feria no se agotó en sus invitados de renombre. Los catamarqueños tomaron contacto con literatura de calidad, tanto de autores de la provincia como de otras latitudes, y pudieron participar de presentaciones de libros, charlas, talleres, obras de teatro, eventos musicales y exhibición de películas, junto con una serie de propuestas culturales pensadas para todas las edades. Que niños, jóvenes y adultos compartan un mismo espacio en torno al libro y al arte es un logro que no debería darse por sentado, menos aún en tiempos en que la lectura compite con múltiples distracciones, no todas tan edificantes.

La Feria del Libro y el Ponchito son una muestra cabal de la capacidad que tiene la provincia para articular las más diversas expresiones culturales y artísticas. La Feria del Libro y el Ponchito son una muestra cabal de la capacidad que tiene la provincia para articular las más diversas expresiones culturales y artísticas.

Conviene detenerse, además, en el lugar donde todo esto ocurre. Con el correr de los años, el Predio Ferial se ha convertido en el epicentro de numerosas actividades de distinto tipo, excediendo largamente la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. El gran evento de julio, la fiesta que se ha erigido en la más importante a nivel nacional, sigue siendo la más convocante. Pero a ella se le han ido sumando otras propuestas que funcionan como muestra del potencial catamarqueño en materia cultural, productiva y social: la Feria del Libro, el Ponchito, la Expo Catamarca, entre otras. Cada una tiene su identidad y su público, y todas contribuyen a que ese espacio esté vivo durante buena parte del año y no solo en la temporada invernal.

Hay, asimismo, una dimensión económica que no puede soslayarse. Estas actividades potencian el turismo y colocan a Catamarca como un destino cada vez más conocido y visitado. Esto adquiere especial relevancia en un contexto económico muy difícil como el que vive la Argentina desde hace varios años, con un consumo golpeado y un sector turístico y comercial que necesita motivos concretos para movilizarse. Cada visitante que llega atraído por un evento cultural deja también su huella en la hotelería, la gastronomía, el comercio y el trabajo de quienes viven de la actividad.

La Feria del Libro y el Ponchito, realizado también en estos días, son una muestra cabal de la capacidad que tiene la provincia para articular las más diversas expresiones culturales y artísticas. Esa convivencia de propuestas, que va del libro al escenario, de la creación contemporánea a la tradición, ofrece una oferta muy variada que incluye, por supuesto, la exhibición de la riqueza cultural que caracteriza a Catamarca.

Sostener y mejorar estos encuentros, cuidar su calidad y ampliar su alcance es una tarea que corresponde al Estado, pero también a los creadores, los gestores y la comunidad que los hace propios. Cuando todos esos actores convergen, el resultado se advierte claramente. La Feria del Libro cumplió acabadamente su cometido: acercar la cultura a la gente y mostrar a Catamarca tal como es, diversa, creativa y orgullosa de lo suyo.

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