Una mujer de la ciudad de Andalgalá denunció más de seis veces a su ex pareja que trabaja como policía por hechos de violencia de género, amenazas y constante hostigamiento, sin que el sospechoso tenga que dar explicaciones ante la Justicia.
La damnificada, que tiene un hijo en común con el agresor, tramita además una causa en el Juzgado de Familia por reclamo de alimentos.
Una mujer de la ciudad de Andalgalá denunció más de seis veces a su ex pareja que trabaja como policía por hechos de violencia de género, amenazas y constante hostigamiento, sin que el sospechoso tenga que dar explicaciones ante la Justicia.
En diálogo con El Ancasti, la damnificada explicó que con el agente tiene un hijo en común y que paralelamente a la causa penal inició otra en el fuero civil, comercial y de familia por demanda de alimentos para su hijo menor de edad.
"Al menos seis veces lo denuncié en la comisaría de Andalgalá y cuando pedí las copias de las denuncias no me las dieron porque decían que no estaban o que no había constancia de que habían sido radicadas", informó.
Explicó que las agresiones comenzaron aproximadamente en el año 2017 y que durante su embarazo debió ser internada dos veces como resultado de las agresiones.
"Me golpeaba con su celular en la cabeza, me golpeó en el baño de la casa, se enojaba cuando le pedía ayuda con la bebé. Al mes de haber tenido por cesárea a nuestra hija me empujó contra la cuna y me tiro al piso, aún con la herida sin cicatrizar. Cada vez que me quedaban moretones se enojaba si usaba remera o pantalones y se veían. Me amenazaba constantemente que se iba a matar si yo lo dejaba", agregó.
"Estoy pidiendo que mis derechos sean respetados y que se vele por mi integridad y la de mi hijo, que se actúe como corresponde, con celeridad y perspectiva de género porque esto lleva más de seis años y nunca hicieron nada", reclamó.
Recordó que mientras estuvieron juntos el sujeto "vivía nervioso por la cantidad de clonazepam que se metía" y que frecuentemente discutían porque él "gastaba toda la plata para nuestro hijo en anabólicos y miles de productos y cuando le reclamaba se ponía peor".
Indicó que en un momento logró que el hombre hiciera consultas con un psiquiatra, "quien le dijo que tenía un problema grave de ira y que las pastillas que tomaba le estaban haciendo malísimo. Pero todo quedó en la nada".
Advirtió también que amenazó de muerte a su hermano cuando éste le pidió que la deje de molestar y que a otras personas de su entorno las agredió, aislándola del resto de la comunidad.
Aseguró además que en la causa penal -que se inició en la gestión de la fiscal Marta Nieva, que ya se jubiló-, "hubo cambios de carátula y sacaron lo de violencia de género. No hacen nada, no avanza y él sigue con las agresiones y el hostigamiento constante. ¿Qué están esperando?".
En cuando a la acción en el Juzgado Civil, Comercial y de Familia, a cargo de la doctora Karina Naame, se supo que tuvo una audiencia el 6 de marzo y que por primera vez el agresor fue sacado de la sala a pedido de la damnificada.