domingo 18 de octubre de 2026
Doble rol en el mapa narco

Catamarca: de lugar de paso a centro de "enfriamiento" de droga

La provincia dejó de ser un simple lugar de paso y se consolida como una estructura de acopio y enfriamiento que abastece al consumo local y sostiene el corredor hacia Cuyo y Chile.

Informe especial por Pablo Vera

Un doble rol logístico -acopio y "enfriamiento"- y un corredor continuo hacia Mendoza y Chile. Así opera hoy Catamarca en el tráfico que desciende desde Bolivia y cruza el noroeste argentino, combinando el transporte pesado por caminos secundarios con un flujo incesante en colectivos de larga distancia. Mientras las causas de gran escala develan fincas y depósitos clandestinos para resguardar cargamentos fuera del radar estatal, los retenes camineros exponen la vulnerabilidad de un eslabón fungible: mujeres captadas para sortear controles transportando cápsulas en el cuerpo o el equipaje.

El "enfriamiento" es una maniobra calculada donde las organizaciones ocultan la carga en fincas, galpones o viviendas periféricas cuando advierten la cercanía de las fuerzas de seguridad, esperando que los controles cedan para retomar la marcha. Parte de la sustancia se desvía al narcomenudeo local, mientras el grueso continúa hacia Mendoza para cruzar a Chile y salir al Pacífico.

La Ruta Nacional 38 es central: nace en Córdoba, cruza La Rioja, surca el Valle Central catamarqueño y empalma en Tucumán con la Ruta Nacional 9 rumbo a la frontera boliviana. La cuenca andina abastece la cocaína y los límites con Paraguay la marihuana, conformando un trazado que el juez federal de Catamarca, Miguel Ángel Contreras, define como un itinerario "casi forzoso".

Superados los escollos colocados por Gendarmería Nacional entre la Ruta 9 y la 38, las drogas llegan hasta el límite entre Tucumán y Catamarca. La Cuesta del Totoral es el paso obligado. Un paisaje selvático y de yungas abraza a la traza, donde el precipicio es verde y amedrenta. Pese a la complejidad del relieve y la estrechez de las curvas, el camino registra un tránsito fluido e incesante de camiones y colectivos de larga distancia que conectan el norte del país con Cuyo y el centro argentino.

El corredor

Para quebrar el vacío operativo de 83 kilómetros entre Huacra y El Portezuelo, Catamarca instaló en 2019 el retén de La Viña, a 55 kilómetros de la capital provincial. La intensificación de los controles sobre la Ruta Nacional 38 trazó una curva ascendente de intercepciones y decomisos. Un relevamiento de publicaciones periodísticas locales -elaborado a partir de partes oficiales de la Policía de Catamarca y de Gendarmería Nacional- realizado para esta investigación contabilizó 44 procedimientos con hallazgo de algún tipo de droga entre enero de 2024 y septiembre de 2026, de los cuales 34 (el 77,3%) se concentraron a lo largo de este corredor.

Evolución de secuestros

La cronología muestra un punto de quiebre evidente: tras una etapa inicial (enero de 2024 a octubre de 2025) con un promedio bajo de cero a dos operativos mensuales -marcada por el impacto puntual de la ambulancia con 54 kilos de cocaína en agosto de 2024-, la actividad escaló hacia su pico máximo entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, con hasta cuatro procedimientos por mes. Diciembre de 2025 marcó el récord del período con más de 82 kilos de cocaína y marihuana secuestrados en 30 días, traccionados por 65,8 kilos en un tour de compras y 13 kilos en La Viña.

A partir de marzo de 2026, la frecuencia se estabilizó en uno o dos casos mensuales, pero sostuvo cargamentos de gran volumen, como los 29,3 kilos de cocaína y marihuana acumulados en febrero y los 53 kilos hallados el 2 de septiembre en La Merced dentro de peluches de carpincho bañados en grasa y jabón líquido.

Puntos. pasos fronterizos.

Puntos. pasos fronterizos.

Puestos camineros

El puesto de La Viña concentró el 29,4% de los operativos sobre la 38 (10 casos), detectando desde bultos disimulados con yerba y paquetes adosados con cinta hasta 13 kilos de cannabis en un ómnibus que implicó a un policía provincial. En Valle Viejo, el retén de El Portezuelo acapara el 50% de los decomisos en esta arteria (17 casos).

Allí, en agosto de 2024, fue interceptada una ambulancia proveniente de Salta con 54 kilos de cocaína: si bien aparentaba un traslado sanitario interprovincial, fuentes de la investigación señalaron que el itinerario real contemplaba una escala previa en una finca del Valle Central para enfriar la carga antes de continuar hacia Cuyo.

El otro 11,8% de los procedimientos en la traza se reparte en Huacra, Palo Labrado y Chumbicha, donde a fines de febrero de 2026 una pasajera boliviana fue hospitalizada tras sufrir la rotura de las cápsulas de cocaína que llevaba en su organismo.

La naturaleza descartable de las personas y la tensión judicial

El 70,5% de las intervenciones (31 de 44 casos) se dio en transporte público y tours de compras, con 32 detenidos (17 hombres y 15 mujeres). Las mujeres absorbieron el 100% de la modalidad "mula" por ingesta o adosado corporal. Con excepción de un caso de 76 años, promedian casi los 32 años.

La red de captación quedó documentada en el fallo del juez federal Guillermo Díaz Martínez, que subrogaba en Tucumán: el 26 de febrero de 2026, en Molle Yaco, Gendarmería detuvo a tres jóvenes bolivianas con 198 cápsulas (1,97 kilos de cocaína).

El magistrado las sobreseyó al declararlas víctimas de trata y bajo estado de necesidad disculpante, acreditando pagos asimétricos: a una le ofrecieron 200 dólares y a otra apenas 200 bolivianos (menos de 30 dólares), lo que probó una imposición basada en la subsistencia extrema.

El juez Contreras tomó distancia a la hora de fijar la vulnerabilidad como causal exculpatoria: "No es una modalidad nueva; se usó toda la vida para despertar menos sospechas. Cumplen un rol clave. Veo con preocupación los criterios que permiten verlas con una perspectiva diferente según la persona sea pobre o vulnerable para modular o eludir el castigo. De lo contrario, se valdrán de un montón de gente vulnerable y todo quedará en la nada".

Contreras también relativiza que la provincia sea el destino final, citando el transporte interceptado en la Ruta Provincial 33 a la altura de Chañaritos: "Catamarca no tiene todavía bandas con la espalda suficiente como para ser receptoras de grandes cantidades. En cierto modo es un lugar de paso o, a lo sumo, actúa como en el caso del último camión secuestrado con 70 kilos de cocaína y 120 de marihuana: un transporte repartidor que sale del norte y va dejando distintas cantidades a lo largo del recorrido hacia Mendoza".

Atribuye los decomisos a una producción andina que creció 400% y a la incorporación de escáneres, drones y canes.

El Ministerio Público Fiscal rechaza la tesis del simple tránsito y apunta al enfriamiento.

Rafael Vehils Ruiz -fiscal ante la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, con jurisdicción sobre Catamarca, y por más de una década fiscal general ante el Tribunal Oral Federal catamarqueño- replicó a Contreras: "Desde ya que no somos solo una provincia de paso. La muestra de que Catamarca se utiliza para enfriamiento y permanencia para consumo de la región es el allanamiento de los más de 300 kilos en un galpón. Por lo general la droga es bombardeada -lanzada desde avionetas-, la cargan en camiones y la llevan a estos lugares para distribuirla".

Vehils Ruiz pone como ejemplo a los 310 kilos de cocaína en cofres soldados dentro de tanques plásticos de combustible en una finca de Las Juntas (Belén), a 22 kilómetros de la Ruta 40. Sobre las correos o mulas, aclara: "No todo es víctima de trata y la pobreza no es sinónimo de impunidad. Se buscan mujeres porque acceden a la prisión domiciliaria al tener hijos menores".

La fiscal subrogante María Correa define a la provincia como un nodo mixto: "Tránsito, pero también distribución, comercialización y consumo interno. Muchas veces paran en Catamarca, distribuyen a quienes comercializan y continúan a Mendoza o San Juan dejando un porcentaje. Quien sube a un colectivo es la cara visible, pero el éxito es ir detrás de la mula para llegar a quien financia, recluta y se queda con las ganancias".

Por su parte, el fiscal federal de Salta, Ricardo Toranzos, coincide en que la noción de pasillo relajó la prevención: "La criminalidad organizada trabaja como una empresa y va amortizando costos propios del traslado: no es un tránsito inerte para el lugar, sino que contamina su recorrido derramando parte del tóxico para seguir pagando logística o utilizando el dinero para buscar impunidad territorial".

Toranzos detalla que el tráfico elude los puestos troncales mediante la diversificación hacia caminos vecinales o carreteras secundarias sin presencia estatal fija: "El circuito de Cafayate que baja hacia Santa María, Belén y Londres es un camino cuyo poco tránsito no llama la atención frente al paso de un convoy. Se detectaron vehículos punteros, camiones y motocicletas con buches acondicionados -compartimentos ocultos en los vehículos- en su chasis que viajan simulando ser turistas". Esa mutación logística desnuda una marcada asimetría técnica. "Siempre dije que existe esa imposibilidad de llegar a estar en el mismo modo técnico que utiliza el narcotráfico. Tienen muchísimo dinero; ese dinero que tienen como ventaja, una gran parte la reinvierten en mejorar la técnica de realización como así también en buscar impunidad", advierte el fiscal.

En las inspecciones viales ya es habitual hallar paneles de internet satelital en los vehículos interceptados, lo que les garantiza comunicación continua en zonas de alta montaña donde las fuerzas de seguridad carecen de señal.

* La investigación se desarrolló en el marco del Laboratorio de Periodismo RedLab de FOPEA y Google News Initiative https://laboratoriodeperiodismo.fopea.org/

Galpones, bombardeos y enfriamiento: la otra escala

Las advertencias de los fiscales se apoyan en causas con inmuebles acondicionados para la guarda de la droga. Existen registros de al menos cuatro casos:

• El galpón de Las Juntas (Belén, julio de 2025): es el caso de 310 kilos de cocaína ocultos en una finca del oeste. La droga bajó por la Puna desde Salta (RP 17 y RP 43) a través de Antofagasta de la Sierra -corredor habitual de la actividad minera-, eludiendo retenes para enfriar la carga antes de redistribuirla.

• Un segundo caso es el del centro de acopio en calle Caseros (mayo de 2026): 18 kilos de marihuana incautados en una vivienda céntrica de la capital, utilizada como base intermedia.

• El tercer caso se refiere a un camión repartidor en la Ruta Provincial 33 (agosto de 2026): 70 kilos de cocaína y 120 de marihuana decomisados en Chañaritos (Capayán) bajo la modalidad de flete repartidor interprovincial hacia Cuyo, con descarga de porcentajes para acopio local.

• Un depósito de Ribera del Valle y Parque Sur (19 de agosto de 2026) es el cuarto caso, con el secuestro de 1,75 kilos de cocaína y 8,37 kilos de marihuana en la zona sur capitalina, ratificando el escalonamiento de resguardo barrial.

En el este provincial, la incautación de 470 kilos de cocaína en el límite de la Ruta 157 sobre el sur tucumano sostiene como hipótesis el "bombardeo" aéreo sobre salinas y campos abiertos, donde células terrestres recogen las cargas para aguantarlas en fincas rurales antes de insertarlas en las rutas troncales, tal como lo aseguró Vehils Ruiz.

Aunque la persecución penal declara como meta atrapar a los dueños del negocio, las redes logran ponerse a resguardo amparadas en las asimetrías que los propios investigadores reconocen: la ausencia de radarización en el este, la falta de conectividad y tecnología en los caminos secundarios de la montaña y los límites del sistema para avanzar más allá del último eslabón.

Mientras esas herramientas tardan en llegar, Catamarca consolida su rol como base intermedia para abastecer a los grandes centros urbanos del país y sostener el corredor hacia Mendoza y Chile.

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